Personajes

El orgullo de ser silleteras

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Hoy la ciudad estará inundada de las flores de 510 silleteros, de todas las generaciones.
Este año, cuando se celebran seis décadas del nacimiento de esta tradición, los homenajeados principales serán los 23 pioneros que hoy pueden contar cómo fueron los inicios del desfile. Ellos encabezarán el recorrido en una carroza.
No importa cuántos años lleven desfilando, cada nueva oportunidad es una emoción para ellos.
Q’hubo habló con tres silleteras que estarán en el desfile, sobre el orgullo que significa hacer parte de esta tradición.

Julieth Ríos Ríos

Es silletera hace siete años. Sus manos se encargan de elaborar la silleta tradicional con la que ha participado este tiempo, y aunque asegura que la silleta sí pesa, escuchar a la gente que la anima la vuelve más liviana. “Claro que pesa, pero cuando uno sale y la gente le grita a uno se le olvida cualquier peso o dolor; es un orgullo y una felicidad grandísima ser parte de este grupo”, afirma.
Dice que lo que más le gusta del desfile y de ser silletera es “saber que estoy poniendo un granito de arena para mostrar esta cara tan bonita de Antioquia”.

 

Ana Beiba Londoño, pionera

Lo que lleva el Desfile de Silleteros, eso lleva Ana Beiba Londoño participando en este evento. Ella conforma el grupo de los 23 pioneros que este año irán encabezando el desfile en una carroza.
Aunque ya no está para caminar los 2,3 kilómetros del recorrido de este año, ella quiere seguir siendo silletera hasta que “la vida y Dios me lo permitan”.
Ana Beiba añade que el desfile ha cambiado mucho desde hace 60 años, cuando apenas eran unos 40 silleteros los que desfilaban por algunas calles del centro. Para ella, no importa cómo sea, siempre será un orgullo lucir su casta de silletera.

 

Luz Dary Zapata

Luz Dary vive en la vereda El Placer, de Santa Elana, y lleva 28 años participando en la categoría de silleta tradicional. La semana antes del desfile siempre es un “corre, corre”, y aunque duerme poco, asegura que no cambiaría por nada del mundo estos días que son de “fiesta y alegría”.
Cuando le preguntan cuál es el día que más le gusta, dice que el día del desfile no lo cambia por nada en el mundo. Sin embargo, no sabe escoger qué parte del desfile le gusta más, pues “las silletas son algo que nace y vibra con uno, son todo un orgullo”.

 

 

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